Si algo caracteriza la pintura de Ubay Murillo es, sin duda, el erotismo. Sus temas fundamentales, los hoteles, las piscinas, las tumbonas y hasta los objetos que pinta, manifiestan una cálida sensualidad erótica, explícita en muchas de sus escenas. En sus cuadros aparece reflejado el mundo del lujo y del relax, sin el menor asomo de crítica o de ironía. En las pinturas de Ubay Murillo no hay mancha, sino pulcritud, aproximación deleitosa a sus escenas y situaciones, y puro disfrute de la pintura, como disfrute puro de la vida. Aquí todo es armonía, equilibrio compositivo, luz y color. Si acaso hay en ellos una estética pop.